domingo, 27 de diciembre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

Ciclo C.


..."Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos"...




ECLESIASTICO 3,3-7.14-17
SALMO 127, 1-5
COLOSENSES 3, 12-21
LUCAS 2, 42-52


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.


¿Quién es el P. Salvador Villota?

Religioso y sacerdote carmelita de la provincia Aragón-Castilla-Valencia.
Doctor en Ciencias Bíblicas por el Instituto Bíblico de Roma.
Actualmente es profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (España).
Desde estas lineas queremos agradecerle tanto su celo y dedicación, como su consentimiento para publicar estas homilías, en la confianza de que pueden hacer un gran bien a aquellos que las escuchen.

viernes, 25 de diciembre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA NATIVIDAD DEL SEÑOR.

Ciclo C

... "Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su Gloria"...


ISAIAS 52, 7-10a
SALMO 97, 1-6
HEBREOS 1, 1-6
JUAN 1,1-18


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.





 

domingo, 20 de diciembre de 2015

MUSICA PARA ORAR.

A STRANGE WAY TO SAVE THE WORLD.
Una extraña forma de salvar el mundo.




Estoy seguro de que estaba sorprendido de dónde le había llevado este camino.
  Porque ni en un millón de vidas hubiera soñado en Belén, y de pie, en el pesebre, vio con sus propios ojos el mensaje del Ángel cobrar vida y José dijo:

¿Por qué yo? Soy sólo un sencillo comerciante.
  ¿Por qué Él? Con todos los gobernantes del mundo.
¿Por qué aquí? Dentro de este establo lleno de heno.
¿Por qué ella? Ella es sólo una chica normal.

Ahora, yo no soy quién para dudar de lo que los ángeles tienen que decir, pero esta es una extraña manera de salvar al mundo ...
 
Pensar en cómo podría haber sido si Jesús hubiera venido como se merecía, no habría habido Belén, ni humildes pastores en este nacimiento. 
 Pero José sabía el motivo, el amor tenía que llegar muy lejos, y mientras sostenía al salvador en sus brazos debió pensar...

¿Por qué yo? Soy sólo un sencillo comerciante.
  ¿Por qué Él? Con todos los gobernantes del mundo.
¿Por qué aquí? Dentro de este establo lleno de heno.
¿Por qué ella? Ella es sólo una chica normal.

Ahora, yo no soy quién para dudar de lo que los ángeles tienen que decir, pero esta es una extraña manera de salvar al mundo ..

LECTURAS Y HOMILIA IV DOMINGO DE ADVIENTO

Ciclo C
"Proclama mi alma la grandeza del Señor..."


MIQUEAS 5, 1-4a
SALMO 79, 2-3. 15-19
HEBREOS 10, 5-10
LUCAS 1, 39-45


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.




GRANDEZA Y SANTIDAD DE DIOS

REFLEXIÓN EN TIEMPO DE ADVIENTO








Reflexión por P. Salvador Villota, O. Carm.             Archivo de sonido: pulsar para escuchar

domingo, 13 de diciembre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA III DOMINGO DE ADVIENTO.

Ciclo C

DOMINGO DE GAUDETE

"Alégrate hija de Sión, grita de júbilo, Israel, alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos."



SOFONIAS 3, 14-18a
ISAIAS12, 2-6
FILIPENSES 4, 4-7
LUCAS 3, 10-18


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.




 

martes, 8 de diciembre de 2015

MUSICA PARA ORAR.


AVE VERUM CORPUS de W.A. MOZART interpretada por el Coro Niños Cantores de Viena.



SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA VIRGEN

Ciclo C



GENESIS 3, 9-15
SALMO 97, 1-4
EFESIOS 1, 3-6.11-12
LUCAS 1, 26-38

Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.





domingo, 6 de diciembre de 2015

LECTURAS Y HOMILÍA II DOMINGO DE ADVIENTO

Ciclo C

BARUC 5, 1 - 9
SALMO 125
FILIPENSES 1, 4 - 6. 8 - 11
LUCAS 3, 1 - 6

Homilía por P. Salvador Villota. O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.

sábado, 5 de diciembre de 2015

CATEQUESIS SOBRE LOS PECADOS CAPITALES.

GRUPO CARMELITA DE SAN ISIDORO OBISPO DE VALENCIA.

LA MISERICORDIA SEGÚN LOS SANTOS CARMELITAS. 

 Tema 1. La Soberbia.



P. Salvador Villota, O. Carm.                                     Archivo de sonido: pulsar para escuchar.



¿Quién es el P. Salvador Villota?

Religioso y sacerdote carmelita de la provincia Aragón-Castilla-Valencia.
Doctor en Ciencias Bíblicas por el Instituto Bíblico de Roma.
Actualmente es profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (España).
Desde estas lineas queremos agradecerle tanto su celo y dedicación, como su consentimiento para publicar estas homilías, en la confianza de que pueden hacer un gran bien a aquellos que las escuchen.



domingo, 29 de noviembre de 2015

REFLEXIONES DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA FELICIDAD.

SER FELIZ.

"Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo.
Sólo tu puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren.
Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones, y períodos de crisis.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de si mismo.  
Es tener coraje para oír un "no".
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir 'me equivoqué'.
Es tener la osadía para decir 'perdóname'.
Es tener sensibilidad para expresar 'te necesito'.
Es tener capacidad de decir 'te amo'.
Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz...
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría.
Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.
Pues así serás más apasionado por la vida.
Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.
Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas....
Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible!!

Papa Francisco.


LECTURAS Y HOMILIA I DOMINGO DE ADVIENTO.

Ciclo C.


JEREMIAS 33,14-16
SALMO 24, 4-5, 8-10. 14
1 TESALONICENSES 3, 12-4.2
LUCAS 21, 25-28.34-36


Homilía por P. Salvador Villota. O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.


 

domingo, 22 de noviembre de 2015

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

CICLO B

DANIEL 7, 13 - 14
SALMO 92
APOCALIPSIS 1, 5 - 8
JUAN 18, 33 b - 37

Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm

miércoles, 18 de noviembre de 2015

LECTURAS Y HOMILÍA DEL DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

Ciclo B


DANIEL 12, 1-3
SALMO 15
HEBREOS 10, 11-14. 18
MARCOS 13, 24-32

Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm

viernes, 13 de noviembre de 2015

HOMILÍA A LA MUERTE DE SU PADRE

Homilía de la Eucaristía en Acción de Gracias, presidida por el P. Salvador Villota el martes 10 de Noviembre, en recuerdo de su padre, que fue llevado al Cielo en la Solemnidad de Todos los Santos del 2015.

domingo, 8 de noviembre de 2015

LECTURAS Y HOMILÍA DEL DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

Ciclo B





1 REYES 17, 10-16
SALMO 145
HEBREOS 9, 24-28
MATEO 12, 38-44


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.

domingo, 1 de noviembre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS.

Ciclo B


"La llamada a la santidad es un don universal que Dios ofrece, en su Hijo; a toda la humanidad. "





APOCALIPSIS 7,2-4.9-14
SALMO 23, 1-2.3-4ab.5-6
1 JUAN 3,1-3
MATEO 5,1-12a


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.




domingo, 18 de octubre de 2015

TEMAS DEL CURSO DEL GRUPO CARMELITA DE SAN ISIDORO OB.





LECTURAS Y HOMILIA 29 DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B


Isaias 53,2a.3a.10-11
Salmo 32, 4-5.18-19.20.22
Hebreos 4, 14-16
Marcos 10, 35-45


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                    Archivo de sonido: Pulsar para escuchar

 

domingo, 4 de octubre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA XXVII DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B


GENESIS 2, 18-24
SALMO 127, 1-6
HEBREOS 2, 9-11
MARCOS 10, 2-16


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domingo, 27 de septiembre de 2015

MUSICA PARA ORAR.

Salmo 117 cantado en español por el Coro de monjes de la Abadía de San Isidro de Dueñas.
 De su album "Laudes y Vísperas del Domingo".


LECTURAS Y HOMILIA XXVI DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B

"luchemos por estar en comunión con Dios aquí.."


NUMEROS 11, 25-29
SALMO 19,8.10.12-14
SANTIAGO 5, 1-6
MARCOS 9, 38-43.45.47-48


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                    Archivo de sonido: pulsar para escuchar


 

domingo, 20 de septiembre de 2015

HOMILIA DEL PAPA EN MISA EN LA HABANA



Video de la homilía del  Papa en La Habana                Archivo de sonido: Pulsar para escuchar



LA HABANA, 20 Sep. 15 / 09:54 am (ACI).- El Papa Francisco pronunció la siguiente homilía en la que reflexionó sobre lo que significa el verdadero servicio, a ejemplo de Jesús, con el que realmente se puede llegar a “ser grandes”.
A continuación el texto completo de la homilía del Santo Padre:
El Evangelio nos presenta a Jesús haciéndole una pregunta aparentemente indiscreta a sus discípulos: «¿De qué discutían por el camino?». Una pregunta que también puede hacernos hoy: ¿De qué hablan cotidianamente? ¿Cuáles son sus aspiraciones? «Ellos –dice el Evangelio– no contestaron, pues por el camino habían discutido sobre quién era el más importante».
Los discípulos tenían vergüenza de decirle a Jesús de lo que hablaban. En los discípulos de ayer, como en nosotros hoy, nos puede acompañar la misma discusión: ¿Quién es el más importante? Jesús no insiste con la pregunta, no los obliga a responderle de qué hablaban por el camino, pero la pregunta permanece no solo en la mente, sino también en el corazón de los discípulos.
¿Quién es el más importante? Una pregunta que nos acompañará toda la vida y en las distintas etapas seremos desafiados a responderla. No podemos escapar a esta pregunta, está grabada en el corazón. Recuerdo más de una vez en reuniones familiares preguntar a los hijos: ¿A quién querés más, a papá o a mamá? Es como preguntarle: ¿Quién es más importante para vos? ¿Es tan solo un simple juego de niños esta pregunta? La historia de la humanidad ha estado marcada por el modo de cómo se responde a esta pregunta.
Jesús no le teme a las preguntas de los hombres; no le teme a la humanidad ni a las distintas búsquedas que ésta realiza. Al contrario, Él conoce los «recovecos» del corazón humano, y como buen pedagogo está dispuesto a acompañarnos siempre. Fiel a su estilo, asume nuestras búsquedas, aspiraciones y les da un nuevo horizonte. Fiel a su estilo, logra dar una respuesta capaz de plantear un nuevo desafío, descolocando «las respuestas esperadas» o lo aparentemente establecido. Fiel a su estilo, Jesús siempre plantea la lógica del amor. Una lógica capaz de ser vivida por todos, porque es para todos.
Lejos de todo tipo de elitismo, el horizonte de Jesús no es para unos pocos privilegiados capaces de llegar al «conocimiento deseado» o a distintos niveles de espiritualidad. El horizonte de Jesús, siempre es una oferta para la vida cotidiana también aquí en «nuestra isla»; una oferta que siempre hace que el día a día tenga cierto sabor a eternidad.
¿Quién es el más importante? Jesús es simple en su respuesta: «Quien quiera ser el primero, importante, que sea el último de todos y el servidor de todos». Quien quiera ser grande, que sirva a los demás, no que se sirva de los demás.
Esta es la gran paradoja de Jesús. Los discípulos discutían quién ocuparía el lugar más importante, quién sería seleccionado como el privilegiado. Eran los discípulos, los más cercanos a Jesús y discutían sobre eso. Quién estaría exceptuado de la ley común, de la norma general, para destacarse en un afán de superioridad sobre los demás. Quién escalaría más pronto para ocupar los cargos que darían ciertas ventajas. Jesús les trastoca su lógica diciéndoles sencillamente que la vida auténtica se vive en el compromiso concreto con el prójimo. Es decir, sirviendo.
La invitación al servicio posee una peculiaridad a la que debemos estar atentos. Servir significa, en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo. Son los rostros sufrientes, desprotegidos y angustiados a los que Jesús propone mirar e invita concretamente a amar. Amor que se plasma en acciones y decisiones. Amor que se manifiesta en las distintas tareas que como ciudadanos estamos invitados a desarrollar.
Son personas de carne y hueso, con su vida, su historia y especialmente con su fragilidad, son las que estamos invitados por Jesús a defender, a cuidar y a servir. Porque ser cristiano entraña servir la dignidad de sus hermanos, luchar por la dignidad de sus hermanos y vivir para la dignidad de sus hermanos. Por eso, el cristiano es invitado siempre a dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles.
Hay un «servicio» que sirve; pero debemos cuidarnos del otro servicio, de la tentación del «servicio» que «se» sirve de los otros. Hay una forma de ejercer el servicio que tiene como interés el beneficiar a los «míos», en nombre de lo «nuestro». Ese servicio siempre deja a los «tuyos» por fuera, generando una dinámica de exclusión.
Todos estamos llamados por vocación cristiana al servicio que sirve y a ayudarnos mutuamente a no caer en las tentaciones del «servicio que se sirve». Todos estamos invitados, estimulados por Jesús a hacernos cargo los unos de los otros por amor. Y esto sin mirar de costado para ver lo que el vecino hace o ha dejado de hacer. Jesús nos dice: «Quien quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos». Ese va a ser el primero. No dice, si tu vecino quiere ser el primero que sirva.
Debemos cuidarnos de la mirada enjuiciadora y animarnos a creer en la mirada transformadora a la que nos invita Jesús. Este hacernos cargo por amor no apunta a una actitud de servilismo, por el contrario, pone en el centro la cuestión al hermano: el servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su projimidad y hasta en algunos casos la «padece» y busca su promoción como ser humano. Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas.
El santo Pueblo fiel de Dios que camina en Cuba, es un pueblo que tiene gusto por la fiesta, por la amistad, por las cosas bellas. Es un pueblo que camina, que canta y alaba. Es un pueblo que tiene heridas, como todo pueblo, pero que sabe estar con los brazos abiertos, que marcha con esperanza, porque su vocación es de grandeza. Así la sembraron sus próceres.
Hoy los invito a que cuiden esa vocación, a que cuiden estos dones que Dios les ha regalado, pero especialmente quiero invitarlos a que cuiden y sirvan, de modo especial, la fragilidad de sus hermanos. No los descuiden por proyectos que puedan resultar seductores, pero que se desentienden del rostro del que está a su lado. Nosotros conocemos, somos testigos de la «fuerza imparable» de la resurrección, que «provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo» (cf. Evangelii gaudium, 276.278).
No nos olvidemos de la Buena Nueva de hoy: la importancia de un pueblo, de una nación; la importancia de una persona siempre se basa en cómo sirve la fragilidad de sus hermanos. En eso encontramos uno de los frutos de una verdadera humanidad.
Porque queridos hermanos y hermanos: «Quien no vive para servir, no sirve para vivir».

Texto y foto Aciprensa.

LECTURAS Y HOMILIA XXV DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B

"Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos"

Sabiduría 2, 12.17-20
Salmo 53, 3-45.6.8
Santiago 3, 16-4,3
Marcos 9, 30-37


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domingo, 13 de septiembre de 2015

HOMILIA PAPA FRANCISCO EN SANTA MARTA



¿Hablas mal de la gente y te crees mejor que ellos? Eres hipócrita, dice el Papa.

VATICANO, 11 Sep. 15 / 05:22 am (ACI).- El Papa Francisco habló esta mañana en su homilía de la Misa en la Casa Santa Marta del riesgo de juzgar a los demás y creerse mejor que ellos, algo de lo que incluso él mismo debe tener cuidado, precisó. Por eso, alabó la capacidad de que uno se acuse a sí mismo y sepa detenerse cuando vaya a hablar mal de los otros, puesto que quien actúa así se convierte en un hipócrita. 
El Pontífice afirmó que el Señor habla de una "recompensa" si no se actúa de esa manera: "'No juzguen y no serán juzgados. No condenen y no serán condenados'".
"Pero nosotros podemos decir: esto es bonito, ¿eh? Y cada uno de ustedes puede decir: 'Pero Padre, es bonito, pero ¿cómo se hace eso?, ¿Y cuál es el primer paso para ir en este camino?'".
"El primer paso es acusarse a sí mismo. La valentía de acusarse a uno mismo antes que acusar a los otros".
San Pablo, en las lecturas del día "alaba al Señor porque le ha elegido y le da gracias porque 'me ha dado confianza poniéndome a su servicio', porque yo era 'un blasfemo, un perseguidor y un violento'. Pero tuvo misericordia", dijo el Papa.
Francisco aludió a las palabras de Jesús cuando alude a "la paja en el ojo ajeno del hermano y la viga que está en el tuyo". "Primero —prosiguió— es necesario quitar la viga del propio ojo, acusarse a sí mismo" y no sentirse "el juez para quitar la paja de los ojos de los demás".
"Y Jesús usa esa palabra que solamente usa con aquellos que tienen una doble cara, doble alma: '¡hipócrita!, ¡hipócrita!'. El hombre y la mujer que no aprenden a acusarse a sí mismo se convierten en unos hipócritas", manifestó el Santo Padre. "Comenzando por el Papa, hacia abajo: todos", aseguró a continuación.
"Si uno de nosotros no tiene la capacidad de acusarse a sí mismo y después dice, si es necesario, a quien se deban decir las cosas de los otros, no es cristiano, no entra en esta obra tan bella de la reconciliación, de la pacificación, de la ternura, de la bondad, del perdón, de la magnanimidad, de la misericordia que nos ha llevado Jesucristo".
El Pontífice afirmó que lo primero es pedir "la gracia al Señor de una conversión" y "cuando me viene a la mente pensar en los defectos de los otros, detenerse". Pero también "tener la valentía que tiene Pablo" de decirse las cosas. 
"Ahorremos los comentarios sobre los otros y hagamos comentarios sobre nosotros mismos. Y este es el primer paso de este camino de la magnanimidad. Porque aquel que sabe mirar solamente la paja en el ojo del otro termina en la mezquindad, un alma mezquina, llena de pequeñeces, llena de murmuraciones".
Francisco terminó invitando a pedir esta gracia "de seguir el consejo de Jesús: ser generosos en el perdón, ser generosos en la misericordia". 
Para canonizar "a una persona existe todo un proceso, se necesita un milagro, y después la Iglesia" la proclama santa. Pero "si se encontrara alguna persona que nunca, nunca, nunca hubiese hablado mal del otro", "se la podría canonizar rápidamente".
Evangelio de hoy
Lucas 6,39-42
"¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame que te saque la mota del ojo", sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano."

por Alvaro de Juana (Aciprensa).

LECTURAS Y HOMILIA XXIV DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B
Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?




ISAIAS 50, 5-9a
SALMO 114, 1-2.3-4.5-6.8-9
SANTIAGO 2, 14-18
MARCOS 8, 27-35


Homilía P. Salvador Villota, O. Carm.                           Archivo de sonido: pulsar para escuchar



¿Quién es el P. Salvador Villota?

Religioso y sacerdote carmelita de la provincia Aragón-Castilla-Valencia.
Doctor en Ciencias Bíblicas por el Instituto Bíblico de Roma.
Actualmente es profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (España).
Desde estas lineas queremos agradecerle tanto su celo y dedicación, como su consentimiento para publicar estas homilías, en la confianza de que pueden hacer un gran bien a aquellos que las escuchen.





domingo, 6 de septiembre de 2015

LECTURAS Y HOMILIA XXIII DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B




ISAIAS 35, 4-7a
SALMO 145, 7.8-9.9bc-10
SANTIAGO 2, 1-5
MARCOS 7, 31-37


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: pulsar para escuchar.



domingo, 30 de agosto de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA ORACION EN FAMILIA



VATICANO, 26 Ago. 15 / 10:13 am (ACI).- El Papa Francisco prosiguió sus catequesis sobre la familia y esta vez reflexionó sobre el lugar de la oración de la que el núcleo familiar es la más importante escuela.
A continuación y, gracias a Radio Vaticano, el texto completo de la catequesis de hoy:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Después de haber reflexionado sobre cómo la familia vive los tiempos de la fiesta y del trabajo, consideramos ahora el tiempo de la oración. La queja más frecuente de los cristianos consiste precisamente en el tiempo: ‘Debería rezar más…: quisiera hacerlo, pero a menudo me falta el tiempo’. Lo escuchamos continuamente.
La pena es sincera, ciertamente, porque el corazón humano busca siempre la oración, incluso sin saberlo; y si no la encuentra, no tiene paz. Pero para que se encuentren, es necesario cultivar en el corazón un amor ‘cálido’ por Dios, un amor afectivo.
Podemos hacernos una pregunta muy sencilla. Está bien creer en Dios con todo el corazón, está bien esperar que nos ayude en las dificultades, está bien sentir el deber de agradecerle. Todo bien. Pero ¿Queremos también un poco al Señor? ¿El pensamiento de Dios nos conmueve, nos asombra, nos enternece?
Pensamos en la formulación del gran mandamiento, que sostiene todos los otros: ‘Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas’ (Dt 6,5; cfr Mt 22, 37). La fórmula usa el lenguaje intenso del amor, derramándolo en Dios. Entonces el espíritu de oración vive principalmente aquí. Y si vive aquí, vive todo el tiempo y no se va nunca. ¿Logramos pensar en Dios como la caricia que nos tiene en vida, antes de la cual no hay nada? ¿Una caricia de la cual nada, ni siguiera la muerte, nos puede despegar? ¿O lo pensamos solamente como el gran Ser, el Todopoderoso que ha hecho cada cosa, el Juez que controla cada acción? Todo es verdad, naturalmente. Pero sólo cuando Dios es el afecto de todos nuestros afectos, el significado de estas palabras se hace pleno. Entonces nos sentimos felices, y también un poco confundidos, porque Él piensa en nosotros. Pero sobre todo ¡nos ama! ¿No es impresionante esto? ¿No es impresionante que Dios nos acaricie con amor de padre? Es muy bello, muy bello.
Podía simplemente darse a conocer como el Ser supremo, dar sus mandamientos y esperar los resultados. En cambio Dios ha hecho y hace infinitamente más que eso. Nos acompaña en el camino de la vida, nos protege, nos ama.
Si el afecto por Dios no enciende el fuego, el espíritu de la oración no calienta el tiempo. Podemos también multiplicar nuestras palabras, ‘como hacen los paganos’ decía Jesús; o también mostrar nuestros ritos, ‘como hacen los fariseos’ (cfr Mt 6,5.7). Un corazón habitado por el afecto por Dios convierte en oración incluso un pensamiento sin palabras, o una invocación ante de una imagen sagrada, o un beso enviado hacia la iglesia. Es bello cuando las madres enseñan a los hijos pequeños a mandar un beso a Jesús o a la Virgen. ¡Cuánta ternura hay en eso!
En aquel momento el corazón de los niños se transforma en lugar de oración y es un don del Espíritu Santo. ¡No olvidemos nunca pedir este don para cada uno de nosotros! Porque el Espíritu de Dios tiene su modo especial de decir en nuestros corazones ‘Abbà’, es decir, ‘Padre’, nos enseña a decir padre, del mismo modo como lo decía Jesús, un modo que no podremos nunca encontrar solos (cfr Gal 4, 6).
En familia se aprende a pedir y apreciar ese don del Espíritu. Si lo aprendes con la misma espontaneidad con la cual aprendes a decir ‘papá’ y ‘mamá’, lo has aprendido para siempre. Cuando esto sucede, el tiempo de la entera vida familiar viene envuelto en el vientre del amor de Dios, y busca espontáneamente el tiempo de la oración.
El tiempo de la familia, lo sabemos bien, es un tiempo complicado y lleno de gente, ocupado o preocupado. Siempre es poco, nunca basta, hay tantas cosas por hacer. Quien tiene una familia aprende pronto a resolver una ecuación que ni siquiera los grandes matemáticos saben resolver: ¡dentro de las veinticuatro horas hace entrar el doble! Es así eh. ¡Existen mamás y papás que podrían ganar el Nobel por esto! ¿eh? ¡En 24 horas hacen 48! No sé cómo hacen pero se mueven y hacen, hay tanto trabajo en familia.
El espíritu de la oración restituye el tiempo a Dios, sale de la obsesión de una vida a la cual le falta siempre el tiempo, reencuentra la paz de las cosas necesarias y descubre la alegría de los dones inesperados.
Buenas guías para esto son las dos hermanas Marta y María, de quienes habla el Evangelio que hemos escuchado; ellas aprendieron de Dios la armonía de los ritmos familiares: la belleza de la fiesta, la serenidad del trabajo, el espíritu de oración (cfr Lc 10, 38-42). La visita de Jesús, a quien querían bien, era su fiesta. Sin embargo un día Marta aprendió que el trabajo de la hospitalidad, si bien es importante, no es todo, pero que escuchar al Señor, como hacía María, era la cosa verdaderamente esencial, la “parte mejor” del tiempo.
Que la oración brote de la escucha de Jesús, de la lectura del Evangelio, no olviden, cada día leer un pasaje del Evangelio. Que la oración brote de la confianza con la Palabra de Dios. ¿Hay esta confianza en nuestra familia? ¿Tenemos en casa el Evangelio? ¿Lo abrimos alguna vez para leerlo juntos? ¿Lo meditamos rezando el Rosario? El Evangelio leído y meditado en familia es como un pan bueno que nutre el corazón de todos. Y en la mañana y en la noche, y cuando nos sentamos en la mesa, aprendemos a decir juntos una oración, con mucha sencillez: es Jesús que viene entre nosotros, como iba en la familia de Marta, María y Lázaro.
Una cosa que tengo en el corazón, que he visto en las ciudades: ¡hay niños que no han aprendido a hacer la señal de la Cruz! Tú mamá, papá, enseña al niño a rezar, a hacer la señal de la Cruz, esta es una tarea bella de las mamás y de los papás.
En la oración de la familia, en sus momentos fuertes y en sus pasajes difíciles, somos confiados los unos a los otros, para que cada uno de nosotros en familia sea cuidado por el amor de Dios. Gracias.

LECTURAS XXII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

Ciclo B





Deuteronomio 4, 1-2.6-8
Salmo 14, 2-5
Santiago 1, 17-18.21b-22.27
Marcos 7,1-8.14-15.21-23

"Dios busca, desea, ama al hombre, y no quiere otra cosa que morar en su corazón y que el corazón del hombre repose y more en Él. El cumplimiento de prescripciones y normas externas por sí mismas pueden tener cierto carácter de piedad, pero se manifiestan impotentes para sanar el corazón del hombre y para unirlo con Dios. Tal piedad se descubre falsa, hipócrita, puesto que se honra a Dios con los labios, pero se tiene el corazón lejos de Él. "

P. Salvador Villota, O. Carm. en Luz en mi Camino (Ciclo B). Edizioni Carmelitane.

domingo, 23 de agosto de 2015

LECTURAS XXI DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

Ciclo B

"Señor ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna."


JOSUE 24, 1-2a.15-17
SALMO 33, 2-3.16-17.18-19.20-23
EFESIOS 5, 21-32
JUAN 6, 60-69


"Solo Jesús tiene palabras de vida eterna y su amor es eterno y potente más que la muerte, por eso en nuestro estado, casados o célibes o consagrados, confesamos con Pedro nuestra fe en Él y  nos afirmamos en el seguimiento de Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida".

P. Salvador Villota, O. Carm. en Luz enmi Camino (Ciclo B). Edizioni Carmelitane. 


domingo, 16 de agosto de 2015

LECTURAS Y HOMILIA XX DOMINGO ORDINARIO

Ciclo B
"El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. "




PROVERBIOS 9, 1-6
SALMO 33, 2-3.10-15
EFESIOS 5, 15-20
JUAN 6, 51-58


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: Pulsar para escuchar.



¿Quién es el P. Salvador Villota?

Religioso y sacerdote carmelita de la provincia Aragón-Castilla-Valencia.
Doctor en Ciencias Bíblicas por el Instituto Bíblico de Roma.
Actualmente es profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (España).
Desde estas lineas queremos agradecerle tanto su celo y dedicación, como su consentimiento para publicar estas homilías, en la confianza de que pueden hacer un gran bien a aquellos que las escuchen.

sábado, 15 de agosto de 2015

LECTURAS Y HOMILIA DE LA ASUNCION DE LA VIRGEN MARIA

Ciclo B



APOCALIPSIS 11,19a;12,1-6A.10ab
SALMO 44,11-12ab.16
1ª CORINTIOS 15,20-27a
LUCAS 1, 39-56


Homilía por P. Salvador Villota, O. Carm.                   Archivo de sonido: Pulsar para escuchar.







 

miércoles, 12 de agosto de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA.

 AUDIENCIA GENERAL DEL 12 DE AGOSTO 2015




VATICANO, 12 Ago. 15 / 09:51 am (ACI).- El Papa Francisco dedicó la catequesis de la audiencia general de este miércoles a reflexionar sobre la importancia de la fiesta en la familia, el trabajo y la oración, centrándose en el primero de estos tres aspectos.
El Santo Padre indicó que “la fiesta no es la pereza de quedarse en el sofá o la emoción de una tonta evasión… No, la fiesta es en primer lugar una mirada amorosa y grata sobre el trabajo bien hecho; festejamos un trabajo”.
“También ustedes, recién casados, están festejando el trabajo de un lindo tiempo de noviazgo: ¡y esto es bello! Es el tiempo para ver a los hijos, o los nietos, que están creciendo, y pensar: ¡qué bello! Es el tiempo para mirar nuestra casa, los amigos que hospedamos, la comunidad que nos rodea, y pensar: ¡qué buena cosa! Dios ha hecho así cuando ha creado el mundo. Y continuamente hace así, porque Dios crea siempre, ¡también en este momento!”
El Papa resaltó que “el tiempo de la fiesta es sagrado porque Dios habita en modo especial. La Eucaristía dominical lleva a la fiesta toda la gracia de Jesucristo: su presencia, su amor, su sacrificio, su hacerse comunidad, su estar con nosotros… Y es así, como cada realidad recibe su sentido pleno: el trabajo, la familia, las alegrías y los cansancios de cada día, también el sufrimiento y la muerte; todo se trasfigura por la gracia de Cristo”.
Tras resaltar la importancia del sacrificio por amor que muchas veces los padres hacen para que los hijos vivan la fiesta, el Papa dijo que también en el ambiente de trabajo “a veces - ¡sin faltar a los deberes! - nosotros sabemos ‘filtrar’ alguna chispa de fiesta: un cumpleaños, un matrimonio, un nuevo nacimiento, como también una despedida o una nueva llegada…, es importante. Es importante hacer fiesta. Son momentos de familiaridad en el engranaje de la máquina productiva: ¡nos hace bien!
El Pontífice dijo luego que “nosotros no debemos ser nunca esclavos del trabajo, sino ‘señores’. Hay un mandamiento para esto, un mandamiento que se aplica a todos, ¡ninguno es excluido! Y en cambio sabemos que hay millones de hombres y mujeres, e incluso ¡niños esclavos del trabajo! En este tiempo existen esclavos ¡Son explotados, esclavos del trabajo y esto es en contra de Dios y en contra de la dignidad de la persona humana!”
“La obsesión por el beneficio económico y el eficientismo de la técnica amenaza los ritmos humanos de la vida, porque la vida tiene sus ritmos humanos”.
Sobre el tiempo de reposo, especialmente los domingos, el Papa resaltó que “está destinado a nosotros para que podamos gozar de aquello que no se produce y no se consume, no se compra y no se vende. Y por el contrario vemos que la ideología de la ganancia y del consumo quiere devorar también la fiesta: y también ésta a veces se reduce a un ‘negocio’, un modo para ganar dinero y gastarlo”.
“La codicia del consumir, que comporta el desperdicio, es un virus feo que, entre otros, nos hace estar más cansados que antes. Perjudica el verdadero trabajo, consume la vida. Los ritmos desregulados de la fiesta causan víctimas, a menudo jóvenes”.
El Santo Padre explicó que “la fiesta es un invento de Dios” y que Él mismo “nos enseña la importancia de dedicar un tiempo a contemplar y a gozar de lo que en el trabajo ha sido bien hecho. Hablo de trabajo, naturalmente, no sólo en el sentido del arte manual y de la profesión, sino en el sentido más amplio: cada acción con la cual nosotros los hombres y mujeres podemos colaborar a la obra creadora de Dios”.
“La fiesta –concluyó el Papa– es un valioso regalo de Dios; un valioso regalo que Dios ha hecho a la familia humana: ¡no la arruinemos! Gracias”.

(Artículo y foto por Aciprensa).